Les ofrecemos este cuenco tibetano de 14 cm. De diámetro con mazo y cojín. Los cuencos se tocan principalmente bien golpeando suavemente con el mazo creando un sonido de campana con armónicos, bien rozando el borde con el mazo creando un sonido continuo con distintos tonos. Según la mitología, el sonido de los cuencos equilibra los chakras, produciendo salud y armonía al cuerpo, al tiempo que purifica el ambiente y elimina malas vibraciones.